El Sénior se doctoró ayer en una de las plazas más difíciles y complicadas de Tercera División, frente a uno de los equipos más potentes de la categoría, el CD Màgic de Castelló.
Los amarillos completaron un partido soberbio de entrega, lucha, raza, se vaciaron en cada balón, en cada jugada, para sumar tres puntos épicos y sumar su cuarto partido de liga sin perder, 10 puntos de 12.
La primera parte tuvo color local, como era esperado. Agazapado atrás el Sénior se hizo fuerte pero apenas llegó con peligro al arco local. La oportunidad más clara fue para el veterano Albert Ríos con un remate al larguero. Ya en esta primera mitad emergió la figura de Nelo, parando todo [que no fue poco] lo que fue entre palos, firmando una actuación simplemente brutal.
Lo peor de la primera mitad la lesión de Wassim que se marchó en los primeros compases de choque con un fuerte dolor en su rodilla derecha.
La segunda parte fue para enmarcar. Los locales salieron dispuestos a tirar la puerta abajo. Descerrajando disparos desde todas las posiciones. Un asedio, que sólo la figura de Nelo, la gran defensa del Sénior y el desacierto local no trajo consecuencias en el marcador.
Se llegó al minuto 35. Màgic tenía cinco faltas y llegó la sexta. Era el momento. Iker Flores asumió la responsabilidad, tomó carrerilla y gol, rompía la igualada y enmudecía Chencho. Los locales no dudaron en poner sobre pista portero-jugador con el ex-amarillo Iván Albiol al mando.
Pero en otra llegada visitante, Miquel puso la bola parada al área, erró el meta local y Damián fusilaba a las mallas el 0-2. La machada estaba más cerca a falta de 3 minutos. Nelo tuvo el 0-3 poco después pero su remate de portería a portería se fue al palo. A renglón seguido la tuvo Dámian, que no perdonó y a meta vacía anotaba un golazo desde su campo. Firmado un doblete en su cuenta particular.
Entonces llegó la pólemica. En esa jugada los locales protestaron un posible penalti, en las protestas sería expulsado el jugador local David Juan. Faltando dos minutos y con un jugador menos delante, el partido fue muriendo y con ello se consumó la hazaña amarilla. Un triunfo inolvidable.
