Accedemos a la pista del Pabellón Sebastián Mora, está entrenando el Cadete «A». A lo lejos sobre el parqué nos saluda el protagonista del momento, rápidamente se acerca y nos atiende.

Todo el que conoce a Michel sabe como es, todo bondad y alegría, hoy estaba más feliz que de costumbre (aunque parezca imposible). Me atrevería a decir sin equivocarme que es una de las personas más queridas por todos dentro del club.
Nos habla de su experiencia con los ojos brillantes y la emoción a flor de piel, no todos los días se juega una Eurocopa, se queda subcampeón y se gana una medalla.
«Ha sido una experiencia única, irrepetible, no se puede explicar con palabras. Poder juntarme con gente como yo y poder compartir nuestro deporte favorito». Se puede decir más alto pero no más claro.
Michel acaba de hacer historia y desde su humildad aún no es consciente. Y no hablamos solo del segundo puesto obtenido en la primera Eurocopa de Fútbol Sala para tallas bajas disputada en Mazarrón (Murcia), donde, con el 7 a la espalda Michel completó una actuación destacada con la Selección Española, redondeada con 4 goles.
Hablamos de la primera piedra puesta en el camino, la más importante. Que haya un antes y un después para la gente que como Michel, sufre de acondroplasia. «Nuestro objetivo era dar visibilidad, que vean que nosotros podemos hacer muchas cosas, visibilidad y normalidad. Esto ya no se va a parar, hay muchos proyectos futuros», nos cuenta un ilusionado Michel.
Michel llegó al club siendo un niño, de la mano del ahora director deportivo y entrenador del cadete «A», Alejandro Manzaneda «Pitu». En estos siete años han sido inseparables, un dúo perfecto. Se conocieron fuera y un día Pitu le brindó la oportunidad, una oportunidad que le cambió la vida, y que sin él saberlo, iba a llevarlo a ser subcampeón de europa unos años después.
Michel es el gran protagonista estos días, entrevistas, llamadas de teléfono, el sonríe cuando lo cuenta, todavía en una nube, en un sueño del que tardará en despertar. Tu club, VilaSport no iba a ser menos.
¡Felicidades Michelin!


